01.
Poemasamor

Se dice que el 1er amor no se olvida, es verdad, uno siempre lo trae presente. El Amor platónico nos ha hecho experimentar ese sentimiento único.

Poemas de Amor
02.
Poemasdesamor

No siempre salen las cosas como queremos, no siempre estamos con quién deseamos estar. Quizá alguien mejor aún está esperándonos.

Poemas de Desamor
03.
Poemasreflexión

Para esa persona muy especial en nuestras vidas, en esos momentos alegres, tristes, de emoción ó desilución.

Poemas de Reflexión
04.
Poemasamistad

En verdad estamos contigo, y siempre lo hemos estado, porque somos tus amigos y al igual que tú, pensamos que no hay otra cosa más valiosa que eso, Tú Amistad.

Poemas de Amistad
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Listado de Reflexiones

La casa del Silencio

¡¡ ay, ay !! Se quejaba una mujer, quien lloraba a grito tendido,en la puerta de entrada, y ahí va la valiente Consuelo a ver de qué asunto se trataba, curiosa y a la ves para investigar el cincuenta por ciento que compartía con la tía. Así fue cómo recorrí con pasos de juventud,el estrecho tramo del corredor oscuro. Era una noche de verano del año " 1963 " el astio y letargo que trae consigo el calor todavía no pasaba,Gracias a Dios, la noche se sentía agradable y en calma,con un aló de esencia de paz en el alma,y un respiro inusual en aquel escondrijo que fue mi casa. De puerta de dos hojas que miraba al sol débil e inútil, incapaz de proporcionar calor, más que con su sonrisa, a valles y montañas de, a mi parecer, la nevera ¡¡ ZACATECANA !! Llegué a la puerta,y no presentí misterio alguno, aunque en realidad era a la inversa, si lo había cómo se suele captar el miedo en el silencio,pero lo que pasa es que no tuve tiempo de sentirlo ya que apremiaba saber quien tocaba la puerta. Al amparo de la sombra que a todos cobija, se extendió un cuadro inmenso e intenso, parecía sacado de la mente melancólica dé " Francisco de Goitia o de Carlos Fuentes, con su libro familias felices." Más en este caso no había familia feliz,y sin querer se trataba de una familia infeliz, pintada por la calamidad y la falta de fortuna. Estas dos mala noche,dejaron caer el techo de una casa sobre de una niña que traían muerta, de montañas adentro,y fue el rosario de lagrimas quien tocó a la puerta, en busca de Auxilio, representado en la persona de mi tío Miguel,,,,,,mi tío Miguel hermano de mi abuelo, nieto de chamanes del Nayaritas, algo aprendió de ellos, y completó su acervo cultural al andar de arriero por el camino real. El me contaba historias increíbles y sabia sumar sin haber ido a la escuela. Cuando fundaron " MARIANA " allá fue a dar fue a dar el aventurero de mi tío Miguel. Alto y delgado enérgico para quien lo sacara de sus casillas, reglas del buen vivir, decía que se metían en costal de once varas, traducción problemas,pero cómo a mi me acompañaba la Sra obediencia, no fue mi ilusión compartir costal, y el regalo fue un dulce amor de parte de mi viejito, qué, para el tiempo que la llorona sufría y clamaba amor, ya frisaba " 83 años de edad " por lo tanto el caso pasó a las ayudantes, del que en tiempo pasado fue arriero, veterinario,y partero cuando la ocacion lo amerita,y no hay tiempo de investigar si el doctor es empírico o tiene título. En mi caso la vida me asignó buen árbol inteligente, mi abuela POLA, partera, ayudó a que yo viera la primera luz,,,,mi abuela MARÍA, adivina, en cuanto me veía la gente, decía, ya te calentaron la sangre y, a barrer el mal de ojo de inmediato antes de que me vea más gente y ya sean dos ojos del mal, difícil de curar. No importa el horario, pero si era de noche y fin de semana,mejor ya que debían de ser tres días de curación. Para esto, me barría con huevo, ramas de pirul, y piedra lumbre, todo un ritual que nada más ella sabia y rezaba en un murmullo que yo escuchaba callada mientras el pirul iba y venía de pies a cabeza. Después estrellaba el huevo en un plato, luego le ponía dos palitos que cortaba de la escoba de popote en forma de cruz, la piedra lumbre la hecha a las brasas de la chimenea y según la forma en que se esponje se da una idea de quien hizo el mal de ojo, todo este menjurje lo metía debajo de la cama,y al día siguiente, si el huevo estaba cocido señal de calentura, y dinámica cómo era pasaba a lo que sigue,que es tirar el cochinero en medio del camino, y en este caso la calle cumplía lo cometido. En cambio mi tío me quería y yo le correspondía con agradecimiento al poner atención a lo que los viejos desean que alguien los escuche para sentir la vida y que los tomen en cuenta. Yo lo hice sin sentir el sentimiento de lo que significa llegar a viejo,y pase tardes hermosas en su compañía al calor del fuego de la chimenea,donde me contó historias inolvidables de su tierra, cómo cuando escondía el maíz en el potrero,en tiempo de la revolución, para que los federales rateros no lo encontraran,y un día que no alcanzaron a esconderse, mi papá siendo un niño de tres años, se quedo en la cocina, rodeado de federales, pero gracias a Dios no le hicieron nada, no sé cuál sería la reacción de mi abuela, una mujer demasiado valiente y callada al extremo, jamás derramó una lagrima, rara y dinámica, siempre activa,no se quejaba de nada,ese fue el ejemplo que me enseñó con su rasgo de ser, sin embargo su sentimiento no logré descifrar. Mi tío ayudaba a la gente que vivía en los ranchos intrincados en la sierra,dispersos y alejados de la civilización, ese fue el motivo de la familia que acudió a que les prestara ayuda,con su dolor a cuestas,,,,nada más que yo lo cuento con sabor a miel, al no estar en sus zapatos,ya que a mis " 17 años " todo es teatro con actores en movimiento, a veces con llanto después con risa y mi hermana Lupe,animando la reunión con a ver pillo, así le decíamos a mi tío de cariño,cuente en una " ocacion" y soltaba la carcajada, risa extrovertida de alegría,la historia sigue su curso y detrás de mi aparece mi tía un diablo resignado a tener que enfrentar el escenario, el público ya se había hecho multitud en la calle,al oír el llanto todo el vecindario acudió a la novedad, y de seguro a captar la noticia en forma de chisme de boca en boca, en ese tiempo no existía alumbrado público en MARIANA y en el Inter de que llegue la civilización conformada en luz eléctrica, hasta el menos sabio adivina que por esas tierras lejanas nos alumbrábamos con vela,y lámpara de combustible de petróleo designado estrictamente para los que contaban con poder económico,superior a las personas común y corriente, y por si fuera poco, la luna se hacia la desentendida, sus rayos no se asomaban, la barda y el huizache inundaban de sombra el patio. Mi tía Petra, con su habitual sangre fría,y sin inmutarse les dio el pase a los dolientes,y a partir de ese momento se esfumó la portada de familia feliz. Y cómo he dicho mi tía y yo nos acomodamos de anfitrionas,y creo que la necesidad no altera el amor cuando se da de corazón. Pasó la comitiva y con su llanto inundo el corredor, rumbo a los cuartos a donde descansar del desventurado viaje, y a la niña,,,,mi tía le prestó el pasillo para su descanso en paz, la tendió en una mesa, era una niña cómo de unos cinco años, ataviada con vestido blanco,sin flores ni velas,todo fue de imprevisto, solo la luna ilumino a aquel color blanco pero no su faz, todavía no llegaba noviembre y las ánimas benditas de mi tía se habían gastado las nueve velas de su ritual, en el que cada año resucitaba a sus dolientes, con voz trémula decía, postrada de rodillas frente de nueve velas encendidas, en una esquina del cuarto formaban un triángulo,y yo de pie detrás de ella miraba en silencio a aquellas que se movían libres cómo el viento,pero no lo eran del todo puesto que estaban atrapadas en unos palos blancos,similar a cómo yo lo estaba en la consciencia de ella,y mientras hacía buñuelos y atole de maicena para convivir con sus muertos,nunca le pregunte pero tal vez la visitaban, y en su plegaria musitaba quedo,¡¡ no sé ni donde ni cuando ni cómo !! Y se le cumplió el no saber porque no volvió a su tierra y se quedó para siempre en la mía, y así va el hilo de la historia donde a mi tía le tocó arreglar al angelito,y a mi atender a dos hombres, los veía tan largos flacos y secos, dé edad mejor no hablemos, a la insignificante y opaca luz de la vela,no. Distinguí facción ni me preocupe por las arrugas,en ese tiempo me parece que ni mi abuela sufría de surcos en su rostro,pero si los vislumbre de piel ceniza y al descuido,que tal si eran medio fantasmas,si se veían en los puros huesos,y mientras la memoria no me falle hay espacio,para recordar que se acostaron en mi cama y toda la noche lloriquearon, y yo en vela,de ves en cuando me asomaba y veía la mesa blanca, la luna me daba en la cara y a la niña nadie la acompañaba, se sentía un silencio encantado que paralizaba, pareciera que solo los llorones la niña y yo, habitábamos,,,, ¡¡ la casa embrujada !! Y más con la niña acostada en la mesa a donde las ramas del huizache le daban sombra y se quedaban quietas, me regresé al cuarto del tormento y de la mujer no supe de ella,el angelito atravesaba la entrada y no sé me ocurrió entrar al cuarto de mi tía que estaba en tinieblas,y era donde se encontraba la madre dolida, al fin, de duerme vela llegó la aurora sin darme cuenta a que hora pasó el alba,y la alborada estaba a punto dé, ¡¡ AMANECER !! Amaneció un día radiante, el sol sonriente brillaba aquella mañana y por supuesto sé reflejaba en la pared, que me recordaba a mi infancia al escuchar que mi madre había muerto, aquí sé cierra un espacio en mi memoria para volver a eso de las diez de la mañana, donde me veo ofreciendo comida a las visitas, no sé si fue mi falta de interés a lo que sucedía que influyó para no captar lo siguiente,,,,por fuerza tuvieron que llevar a la niña al cementerio,aquí hay varios interrogantes, ¿ los dolientes siguieron su vía cruces? ¿ entonces cómo es que comían en la cocina ? Pero, ¿ cómo,dónde y cuándo ? ¿ cómo el rezo de mi tía, sin que me diera cuenta? Bueno el caso es que los Sres comierón con su queja lastimera,a la Sra no la recuerdo. Quizá sea un invento mío y sólamente los Sres traían a la niña muerta, siendo así dieron las gracias y se marcharon, la casa del silencio continuo cómo siempre sin comentario alguno,y no saqué provecho dé lo ocurrido cómo hubiera querido.
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